Archive for the 'el sonido lejano' Category

la nueva canción de autor del perú (II)

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el segundo día fue la noche de Javier Lazo. él declara que se sabe poco de sus canciones en el país. aunque por ahí he leído que Javier ha trabajado con Susana Baca, y que además ha ganado en el género fusión del Festival Claro… el show de Javier fue muy entretenido. su carisma, sus bromas, su diálogo y empatía con la audiencia produjeron un excelente concierto. por encima de todo, obviamente, estuvieron sus canciones. de acordes raros. ¿disminuidas o séptimas? con rasgueos viajeros y vibreros… hubo algunas menciones a los niños de Ventanilla y a los aplausos recatados del público europeísimo de Milán. pero creo que todos vieron en el escenario, a un compositor chambeador y de peso (en todos los sentidos). y si bien ninguna de las canciones que le oí a Javier Lazo fueron totales o creacionistas como de trovador universal, pues su voz y guitarras caminan impecables. la ciudad del futuro metro-vía tiene la presencia de autores de canciones como Javier. quién además tuvo la buena gana de permitirse invitar al escenario a Piero Montaldo. otro autor de canciones, que también ganó en el género criollo de Festival Claropiero sube, Javier se retira y todos aplauden. el señor Montaldo se lució con dos temas. uno de ellos, “Pregoneros”, hacía referencia a la Lima antigua y de revoluciones calientes. pero luego vino el mejor momento: el señor Lazo regresó por la puerta grande y se sentó junto al señor Montaldo. ambas voces subiendo a una canción. ahí hay amistad. hay compañeros y hay compositores… el final iba asomando. el pequeño encore, el bonus track y las hondas palmas. queda para varios el recuerdo de haber coreado, verseado y palmeado las canciones con Javier Lazo.

la nueva canción de autor del perú

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la canción de autor decide un compromiso con la ciudad. aquel que levanta su voz, o aquel que levanta su guitarra, extiende latidos, pájaros y pupilas, en canciones. y cada tema pertenece a un rostro y a una historia… aquel que levanta su guitarra, o aquel que levanta su voz, tuerce a la derrota con la música. y también es enemigo declarado de ver que las cosas —latidos, pájaros y pupilas— se hagan humo. he ahí que la canción de autor es impresión. es palabra sobre la página. es palabra entera recorriendo seis cuerdas. todo parece ser una dulce correspondencia: unos minutos y todo regresa a nuestras ventanas… el lunes, Lourdes Carhuas, me impresionó con su voz. sus interpretaciones, y composiciones propias, se desenvuelven en estilos como la zamacueca, el tondero o el género criollo en general. lourdes estuvo acompañada por dos coristas, un joven guitarrista y un cajonero. quienes desafortunadamente no pudieron acompañarla en un nivel óptimo. la luz estuvo sobre Lourdes Carhuas. sin embargo, por momentos, ella les sobrecargaba el trabajo. les exigía más sonido. y, bueno, a veces, dos o tres instrumentos no pueden hacerlo todo… entre varios temas, me gustó “Llévate este Ritmo”… antes de cada canción, lourdes presentaba el pasado. ella asume la música como extensión de la experiencia vital y soñada. además, hace hincapié en la magia rítmica que celebra la piel morena. el color de la piel cuesta un sonido… fue brevemente cómica su consideración futura a escribir una canción sobre el arroz con pollo. pues, si se ha escrito sobre un potaje nacional como el tamal, ¿por qué entonces otro plato tradicional, como el arroz con pollo, no podría ser elevado a música? no answer there. en general, fue una buena noche. las ovaciones, merecidas: hay voces que llevan por un territorio salvaje.

i’ve got great news for you

libro

ahora tengo una caja de zapatos llena de sobres. y estos sobres son el primer EP de mi proyecto Palabras que me borran de Encima… si te gustó el sonido del myspace www.myspace.com/palabrasquemeborran pues comunícate conmigo al siguiente correo electrónico obsoletorec@hotmail.com para adquirir un ejemplar… el tiraje ha sido limitado… en las fotos que adjunto verán que aún los discos no estaban completos. ahora el mini cd viene con otro diseño de stickers y el sobre está termosellado… este diseño es algo libresco.

sobre el amplificador

algo antiguo. algo obsoleto.

open

so long, and thanks for all the shoes.

it blows everything

holding-our-breath-1991-back-sleeve

existe un momento en el cielo donde la tarde se detiene. y donde en el cielo se ven tres cielos. y el aliento del cielo lleva un color a la ciudad… tus ojos se llenan de flores sagradas. es ahí cuando adivinas un sueño olvidado: aquellos caballos miran al cielo y sueñan cabalgar una nube. los jinetes coleccionan hojas con nombres de señoritas. los niños estudian mucho para deletrear palabras sucias. la música en este hipódromo es un inglés mal pronunciado. y la tarde se ha volteado a mirarte: estás abotonado. enjaulado. todos crecen menos tú. pero más allá de ti sabes que amas algo. escuchas un eco llegando a tu orilla… una de las bandas de shoegazing más conocidas fue Slowdive. la música de aquel quinteto inglés se hendía en la quietud del ruido. tenían el sonido de la melancolía recogido en las manos de un alfarero. su música hacía contemplar el fuego. tenían alma de desierto. hilos de mediodía y de parques inmóviles… antes de editar su primer álbum, Just for a Day, editaron una serie de EP’s. de los cuales mi favorito es Holding our Breath. un disco donde el aire se distancia para buscar una esperanza en tonos naranja y amarillo… holding our Breath empieza con “Catch the Breeze“. verso y coro muy definidos. especialmente en el coro se trabaja con perfección la dulzura vocal de Rachel Goswell. y la sección instrumental final arranca casas y nevados. el viento es un sonido que no se deja atrapar. “catch the Breeze” es una canción demasiado viva. sigue un cover de Syd Barret. slowdive mantiene es feeling oscuro y desolado de la versión original. respetando la melodía monorítimica. pero con mucha personalidad, la banda imprime su propio ending. construyendo una reverberación de cometas humeantes. el fade in trae a “Shine” y sus aros de tarde tranquila. hay que mencionar el buen bajo de Nick Chaplin. y las guitarras tremoladas. “shine” contagia una necesidad slow motion. lo más influenciado por My Bloody Valentine parece haber sido “Albatross“. el tema es otra expedición por las ventajas del ruido como factor conmovedor. y el toque caveman de Simon Scott redondea la experiencia. la luz, las hélices y lo humano se asimilan bajo la imaginación de Neil Halstead y Slowdive… la tarde vuelve a recorrerte mientras disfrutas Holding our Breath a todo volumen.

blurry: chapter sixtynine

a comparación de Lovesliescrushing, los títulos de Astrobrite usan palabras reconocibles. a comparación de Lovesliescrushing, Astrobrite usa percusión. y tiene un nombre más optimista y centelleante… scott Cortez en 8 Candy EP aventura sus canciones como gomitas, frutillas, paletitas. canciones como finas estrellas agitadas de infierno y zodiaco. de cielo y de fuego. lo bueno de Cortez es que sus proyectos enfrentan rápido. él desenfunda y arrincona. sus canciones generan efecto en cualquier oyente. y la reacción será aprobatoria o desaprobatoria apenas pasen cinco segundos de 8 Candy EP… algunos dirán que la radio está mal sintonizada. otros pupilarán una esencia etérea. y otros aromarán un surtidor dividiendo un mediodía en el jardín. el arranque de “Sucker” oprime señales ruidistas a una melodía de mujer brumosa. rumores aserrando maquinas. volúmenes actuando la ebullición. grados y física. la herencia de temas como “Loomer” o “To Here Knows When” asoman en “Jawbreaker”. una cinta de colores ondea alucinada en inmersiones eléctricas. mi preferida es “Cherrypop”. una niña reza sobre una cuesta. su oración es atendida. y ahora el cielo habita su cuerpo. “cherrypop” es un track transportativo. de oblicua dulzura. en “Stay”, Cortez lleva la voz principal. sonando como un Thurston Moore en una noche de copas y grabaciones. por otro lado, “Sweertart” tiene una melodía de comercial televisivo japonés que se encadena con un shoegazzing crudo de My Bloody Valentine. en “Kiss Off” se escuchan a unos The Pastels relajados. un tema poppie azucarado de buceo noise. muy destacable en 8 Candy EP es “Fireball”. envolvente. timón rotando. pausa. intensidad horizontal. el placer del sonido, del ruido, de la locura. el final de “Fireball” está lleno de espiritismo y se enlaza perfecto con “Powderblue”. otra pieza más que estimulante. molino en imaginamiento… luego de 8 Candy EP, Scott Cortez ha seguido dándole a Lovesliescrushing, a Astrobrite y a Star. todos sonidos con muy buenas membranas. es que debajo de esas sienes de Cortez, aún nada ha sido arropado ni polarizado. y será difícil, muy difícil, que sus estremecimientos sonoros se calcinen en un triste destino. at least, I hope so.

joint rollers

yo llenaba papelitos con nombres de bandas que quería conocer. y una tarde entregué esas listas imaginarias a un vendedor de Galerías Brasil. él me dijo que esperara un momento. y minutos después regresó con un tremendo lote de música. mientras yo reconocía las portadas de Spacemen 3, le pregunté cuál disco le parecía el mejor. él no dudó en separarlos y colocar su índice sobre The Perfect Prescription. inmediatamente inyectó el cd en la bandeja. era increíble el primer tema. y al empezar la segunda canción me dijo: “Este es un clásico de Spacemen”. de pronto, apoyó su espalda contra la pared. y sus brazos descendieron relajados. vi que sus ojos miraban fijos hacia arriba. su cuerpo había dejado de moverse… en Spacemen 3 el tiempo es sonido. su música es continua liberación mental. sus instrumentos caminan pendientes para ser calcinados. a Jason Pierce y a Sonic Boom les atrae el espacio y el sonido porque ambos conceptos no contemplan límites. segundo a segundo el universo se expande. y un espectro purísimo y blanquecino se escucha al lado. spacemen 3 son hombres del espacio con cabelleras descuidadas. debajo de ellos, yacen dioses, inviernos de diamante y pasos arrojándose al sueño… en Dreamweapon se recoge una performance que hizo la banda en 1988. los 44:20 minutos de “An Evening of Contemporary Sitar Music” debieron dejar mentalmente exangües a los que presenciaron este set. por ahí se colaron el llanto de un bebé o el timbrar de un teléfono. y la música es un tremolar avanzando el firmamento. un valle eterno de pulsaciones de guitarra. astronave que balancea su ritmo. spacemen 3 creaba generando sonido. (se pueden reconocer las bases de “Honey“, tema que será incluído en Playing with Fire de 1989). una arteria revolviéndose en una melodía ácida. tanto “Ectasy Live Intro Theme” y “Ectasy in Slow Motion” son similares. antecediendo el sonido de Experimental Audio Research, especialmente de Beyond the Pale. ambos tracks son una muestra del preocupado trabajo en estudio de Sonic Boom. y transportan al oyente por caminos extraños. dejándolos tensos. a comparación de “An Evening of Contemporary Sitar Music“, los dos éxtasis son trips más cortos. ganando instantes de pálpito. paralizándome más fuerte. el último corte es “Spacemen Jam“. de guitarras más naturales. tonos sollozantes que se niegan a reposar. y la leve suciedad de la ejecución instrumental hace recordar algunos momentos de The Velvet Underground… en un inicio Spacemen 3 se definía como el sonido de la confusión, luego fueron un arma de sueño.

blurry: chapter thirteen

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un disco para mirar paredes blancas. un disco para estirarse en camas amplias. un disco para arrojarse al silencio. también un disco para rasgar preguntas. qué es el acto de tocar, de interpretar. la belleza de una canción es el orden. o el desorden. un disco para el tacto. butaca solitaria y ojos de paredes muy blancas. un disco para ver dentro de los oídos. estrechando a la imaginación… christian Fennesz es un endiablado artista del sonido. con Jim O’Rourke y Peter Rehberg no he tenido el gusto. los tres juntan manos, perillas, botones y neuronas en The Return of Fenn O’ Berg. etiqueta que superrealiza su plural sonido. este álbum, o pieza de arte, registra dos encuentros que tuvieron los músicos en el 2001. un show en Viena y otro en París. reuniendo cuatro momentos únicos e irrepetibles. escuchar The Return of Fenn O’Berg nos reconcilia con lo primitivo y la belleza de lo desconocido. el trío hace lo que le da la gana con el oyente- espectador. hay que someterse de vez en cuando a una voluntad superior. en “Floating My Boat” la unión es la interrupción. las melodías son parpadeantes. volcánicas y polares a la vez. en “A Viennesse Tragedy” el rollo de una película corre agresivo. una persona descarga su revólver sobre unos libros. la génesis de una beldad almendrada empieza hoy. un científico se enamora de la lluvia y bebe la tormenta que le destroza el pecho. se redactan las cartas más frías a una madre fallecida. un abuelo sabe que está abrazando a su nieto por última vez. pega tu boca a la mía y dime que la noche está debajo de tu vestido. “riding Again” es un documental de supermarket. esferas cristalinas se rozan y penetran. hay un lenguaje para el cual aún no tienes la llave. hay un sonido que compartes pero que aún no creas. en “We Will Diffuse You” un duende colecciona vidas y luego se molesta. la timidez solo se permite hasta que muerde el verano. los pianos se acercan a las ventanas para suicidarse… todos estáticos esperan tu respuesta. pero te ven convertido en unos ojos que miran paredes blancas.