Archivo para 29 mayo 2008

i never met no one to deny a sound

desde hace varias semanas José Antonio y su primo tocan mi puerta. traen a Manu Chao, a Matisyahu, a Calamaro. y a Bersuit Vergarabat. josé Antonio siempre lleva su cuaderno naranja donde recopila lyrics que le gustan. pero también se quiere animar a escribir. y le he presentado demos. ensayamos en mi sala con su Fender Mustang. luego subimos 45 escalones hasta la azotea. tierra, postes de luz y un letrero de una conocida discoteca. no pasa mucha gente en las noches. nadie quiere hacer ruido… los proyectos estiran inquietudes a partir de covers. canciones que nos gustan mucho y que no nos retan a tocarlas. somos las canciones de otros. nos descubrimos ahí. no escucharlas es no vivir. no emocionarse es no escucharlas… toqué “Sonnet” en una presentación escolar. un rasgueo sencillo. el compañero que cantaba no era malo. interpretamos bien el tema. al salir del auditorio, un amigo colocó en la consola el Urban Hymns. cuerdas celestiales. eran únicos. mi amigo se acercaba haciendo el ademán de tocar un violín. el patio del colegio irradiado por “Bitter Sweet Symphony”… estoy en mi azotea tocando la última parte de “Sonnet”. empalmamos con “The Drugs Don’t Work”. canción que se enfrenta a uno. obra de 3 actos con desenlace sincero. he recordado los temas sin haberlos practicado en años. estaban ahí esperando. necesitaba una guitarra en las manos… tuve que conseguir el Urban Hymns nuevamente (perdí el cassette) y confirmo que es uno de los álbumes más hermosos que he escuchado. la foto estirada me hace recordar a los Beatles del Rubber Soul. ambos discos también tienen canciones que se desaceleran. “you Won’t See Me” y “Catching the Butterfly”. hubo problemas entre Nick McCabe y Richard Ashcroft. el guitarrista llegó tarde a las grabaciones. e incluso declara que nunca llegó a conocer al productor Flood. tal vez por eso, Nick no mira en la dirección del resto. pero en Urban Hymns me gusta bastante la soltura que pone Nick en las canciones. el pop va hacia la psicodelia. eran imprescindibles sus uñas, racks y multiefectos. él desquicia los temas y aporta siempre. (en sus inicios, The Verve no tocaba covers. dejaban hablar sus instrumentos. entre risas y alucinógenos)… el tema rocker es “The Rolling People”. continuidad distorsionada. mcCabe responde a la voz de Ashcroft. tema para permanecer. el último tarolazo va al despertar. el camino fascinante es “Catching the Butterfly”. la voz es una hoja al viento. y McCabe efectúa sus viajes de guitarra. canción de brazos extendidos. notable también es “Neon Wilderness”. reverberada. abierta. orbital. cerrando la fiesta está “Come On”. una de las mejores letras de Ashcroft. manifiesto de la música. regreso sudoroso… estar en la sala de ensayo de The Verve debe ser benéfico para el espíritu. fuerza, despegue, últimos botones de fuego. regresar a Urban Hymns es provocar una completa limpieza al oído de nuestro pan musical de cada día.

Anuncios

blurry: chapter six

my Bloody Valentine. slowdive. pale Saints. medicine. sorpresa, impresión y profundidad. algunas dosis que tiene Pleamar. el problema quizá sea una cuestión de tardanza. es obvio que Resplandor no es una fiera que busca competencia con aquellas bandas. el actual momento del rock permite la influencia de enormes muestrarios sonoros. la confluencia de sensibilidades-sonido. y la expresión de alternancias y paralelismos de herencias musicales. no es bueno arrastrar el pasado. y Resplandor no puede ser acusado de ser un bastardo del Loveless. son una banda con enfoque experimental. de ideas, talento e inquietudes contemporáneas. un grupo que asimila las renovaciones para proyectar su sonido cálido… nunca me ha gustado de Resplandor el hecho de que son shoegazers. o noise poperos. o dream poperos. que la música sea una cuestión de acción y no de ilustración. la honra de la luz propia, ante todo. con una sangre repleta de sonido. y no con un cerebro lleno de cd’spleamar es un disco de roces, de garúas de ciudad lejana. hecho con esfuerzo. querían entrar a la casa con una botella de vino en la mano. pero darle la mano a Robin Guthrie no es mérito. que le guste la música que sale de ti mismo, sí. guthrie releyó los temas a partir de su práctica. resultado: se nota su influencia. pero ojalá que Resplandor no espere ser absorvido y amaestrado. no se puede ser cachorro en el tercer disco. ellos deben ser su propia energía. on their own… una de mis quejas a Pleamar es que no me deja un tema inolvidable. en Elipse estaba “Melancolía“. en Ámbar, “Luna“. tampoco me gusta el limitado vocabulario de Antonio Zelada al escribir canciones. muchas palabras cliché en “Whisper“. mi última queja es que no se incluyó ningún bonus track… el disco empieza con “Solar“. en el split The Radio Dept./Resplandor del 2006, había una primera versión que suena muy opaca y plana en comparación con la actual. el tema ha sido insuflado por la delicia vocal de Ana Breton y el cuerpo sonoro chambeador de Guthrie. “solar” es un tema ganador. lo ardiente dibujando un acorde. para no olvidarse de la discoteca está “Downfall“. melodía agradable. despedida de voces tierna. el mejor aporte de Luis Rodríguez es “Raindrops“. tonalidades Cocteau Twins. film sobrecogedor. sugestión de hálito humano. lo único malo de “Breathe” es su quiebre cuasi new metal. la nueva versión de “Oeste” también ha mejorado. es uno de los temas fuertes. percusión sutil pero participativa. diagonales cortándose. una medianoche eléctrica se abre paso en “Pleamar“. espacio abierto hacia delante. el closing es “Twilight” de ecos “Avalyn I“… Pleamar es nuboso y no tanto de oleajes. ojalá no sea un punto de partida ni de llegada, sino otro episodio sincero, cristalino, de caminos abiertos.